Una cuarta parte de la población mundial vive a menos de cinco kilómetros de un proyecto de combustibles fósiles activo. Esto significa que más de dos mil millones de personas podrían estar viendo comprometida su salud y su entorno, según una investigación revelada por Amnistía Internacional. No se trata de una amenaza futura, sino de un riesgo de los combustibles fósiles que ya está dejando huellas visibles: aire irrespirable, agua…

