Hay un apodo que circula esta semana en los reportes de climatólogos de México, Colombia y Chile. Lo acuñó el oceanógrafo Bill Patzert, de la NASA, en 2015, cuando el Pacífico se calentó de una manera que no tenía precedentes recientes: entre 2,5 y 3 grados centígrados por encima del promedio en una extensión enorme del océano. Lo llamó Niño Godzilla. No porque sea un término científico, sino porque buscaba…

